La UD Ibiza afronta este domingo (12 horas, Estadio Palladium Can Misses) un encuentro con aroma a final. La escuadra de Miguel Álvarez, en puestos de descenso con 15 puntos, busca un triunfo como agua en el desierto que alivie la tensión, devuelva confianza y confirme que la mejoría de las últimas jornadas no es un espejismo. Enfrente estará un Algeciras que navega en la zona tranquila —noveno con 18 puntos—, pero que también presenta fisuras importantes como visitante.
Los números hablan claro: el conjunto de Javi Vázquez solo ha ganado uno de sus seis partidos fuera de casa, un dato que contrasta con su buena dinámica reciente —tres encuentros consecutivos sin perder— y con sus cifras globales, superiores a las de la UD Ibiza en el apartado ofensivo y defensivo: seis goles más a favor y uno más en contra que los celestes. Un equipo competitivo, incómodo, que compite bien… pero que sufre lejos del Nuevo Mirador, donde pierde solidez y pegada.
Para la UD Ibiza, el duelo llega cargado de necesidades. Con Miguel Álvarez al mando, el equipo suma cinco partidos de liga y uno de Copa sin conocer la victoria, lo que, unido a los resultados de la jornada, le hace llegar a este partido en puestos de descenso. Aun así, la evolución es evidente: el conjunto ha ganado equilibrio, ha corregido desajustes defensivos y ha mostrado una identidad más clara, como demostró en el convincente partido de la última jornada ante el Europa, en el que los ibicencos minimizaron al tercer clasificado y en el que solo la falta de puntería les privó de sumar los tres puntos.
Pero si algo lastra a los celestes es la falta de gol. La plantilla rompió la pasada semana, gracias al tanto de Bebé, una sequía histórica de 473 minutos sin marcar, una losa que ha condicionado el desarrollo de la temporada. El técnico jienense contará con casi todos sus efectivos. Solo Monju continúa en fase de recuperación, mientras que Unai Medina llega entre algodones y sigue siendo duda. El resto está disponible para un partido que exige máxima concentración y eficacia en ambas áreas: la UD Ibiza ha ganado solo uno de los últimos doce partidos, un dato tan crudo como elocuente.
El Algeciras, pese a su mala producción a domicilio, llega con la moral alta tras sus tres encuentros seguidos puntuando. Su plan será claro: orden, paciencia y aprovechar cualquier concesión local, apoyándose en su mayor capacidad anotadora y en un ritmo competitivo que le ha permitido mantenerse en la parte cómoda de la tabla.
Para la UD Ibiza, en cambio, este partido es una oportunidad que no puede dejar pasar. Una victoria no solo aliviaría la clasificación: marcaría el camino a seguir, consolidaría la confianza recuperada y permitiría mirar hacia arriba con más ambición y menos miedo, además de corroborar el trabajo de Miguel Álvarez. El Palladium Can Misses espera un paso al frente, un golpe de autoridad, un partido que convierta la mejoría en realidad tangible. Este domingo, los celestes tienen la ocasión de levantarse. El Algeciras pondrá la resistencia. La UD Ibiza, las urgencias.
Javi Vázquez no le tiene «miedo» a la UD Ibiza
Javi Vázquez, entrenador del Algeciras, analizó el estado de su plantilla en la previa: «El equipo está a un nivel muy alto en muchas fases y con el nivel de exigencia de que queremos ser un poquito mejores», y afirmó no tener miedo a la UD Ibiza: «No le tengo miedo a nadie ni siento que nadie deba tenernos miedo. Mi respeto es el mismo al Sanluqueño que al Ibiza. Esto se trata de competir con nuestras armas y con la convicción de que podemos hacer algo bonito allí».
