Seat está celebrando este año el 75º aniversario de su nacimiento, una larga e intensa trayectoria que ha tenido en el mundo de la competición uno de sus principales hilos conductores. Por eso, analizar los momentos vividos por la marca española en el ámbito del motorsport permite comprender mucho mejor la propia historia de la compañía.
Aunque los primeros Seat ya brillaron de forma privada en el Rallye de Montecarlo durante los años 50, fue en 1971 cuando la marca decidió asumir el protagonismo de manera oficial, con la puesta en marcha de la Fórmula 1.430 y el Departamento de Coches Especiales, germen de lo que después sería Seat Competición. Desde entonces, su presencia en las carreras ha sido constante, firmando momentos muy destacados, no solo en España sino también a nivel internacional.
Seat Historical Competition Vehicles / Juanjo Aviñó
Por todo ello, ¿qué mejor forma de celebrar el 75 cumpleaños de la marca que reuniendo en una prueba muy especial sus cinco coches de carreras más representativos? Son cinco coches muy distintos que compitieron en épocas y circunstancias también muy diferentes, pero cada uno de ellos esconde una historia única, labrada por personas con nombres y apellidos que en la mayoría de los casos suplieron con ingenio y pasión la falta de recursos para hacer posible lo que en principio parecía impensable.
El 124-1.800 grupo 4 es el primero de esos coches de carreras que marcaron la historia del fabricante español. Con él, Antonio Zanini y Salvador Cañellas terminaron tercero y cuarto en el Rallye de Montecarlo de 1977, protagonizando la primera gran gesta internacional de Seat.

Seat 124 Rally of Montecarlo / Juanjo Aviñó
Aunque aquellos populares ‘taxis’ (el nombre popular con el que fueron bautizados por aficionados y periodistas) ya lo habían ganado todo en España y brillado puntualmente en el contexto internacional, el resultado alcanzado en el Principado frente a lo más granado del Mundial representó un éxito inmenso para la época.
Larga espera
Tuvieron que pasar casi 20 años hasta que Seat regresó al campeonato del mundo, en 1996. Y fue entonces cuando apareció en escena el segundo de los coches de nuestra comparativa. El Ibiza, ya en su segunda generación, fue el modelo elegido para participar en la categoría reservada a coches de dos ruedas motrices y hasta dos litros de cilindrada y el resultado fueron tres títulos consecutivos conquistados entre 1996 y 1998.
Como había ocurrido en Montecarlo 77, aquel éxito internacional volvió a ser fruto del ingenio y el esfuerzo conjunto de un equipo humano liderado por personajes irrepetibles, como Vicente Aguilera, Jaume Puig, Mario Guerreiro, Antonio Rodríguez, Jaume Xifré, Benoit Begur (que llegó para liderar el desarrollo del Ibiza Evo 2 presente en esta comparativa) o el actual responsable de Seat Históricos, Isidre López, en aquel tiempo jefe de mecánicos de Seat Sport.

Seat Ibiza kit car / Juanjo Aviñó
El dominio protagonizado por los Ibiza kit car animó a la compañía a dar el salto a la primera división del Mundial de Rallyes y presentar a mediados de 1998 el Córdoba WRC. El certamen vivía un momento fantástico, con media docena larga de marcas participando de forma oficial y una competencia enorme. Y aunque las limitaciones presupuestarias impidieron que aquel coche pudiera brillar como realmente merecía y la sensación final resultara un tanto agridulce, ahí quedan para la historia los tres podios conseguidos en pruebas tan duras y míticas como el Safari o el RAC de Gran Bretaña. El coche incluido en la prueba es, precisamente, el que Didier Auriol llevó al podio en el durísimo Safari de 2000, con toda la preparación específica para una carrera tan dura como la africana.
Del rally al circuito
Con el cambio de siglo (y la llegada de un nuevo presidente), la marca española decidió abandonar los rallyes para centrarse en los circuitos y disputar el Europeo de Turismos (ETCC), para afrontar el Mundial de Turismos, que arrancaría poco después.

Seat Leon TDi WTCC / Juanjo Aviñó
Una vez más, el reto volvía a ser imponente, pero los resultados no tardaron en llegar. El Toledo Cupra utilizado en un primer momento brindó las primeras alegrías, pero sería poco después, ya con el León WTCC cuando, tras un primer triunfo memorable de Jordi Gené en Valencia 2005 (todavía con la versión inicial de gasolina) y un subcampeonato en 2007 que les dejó con la miel en los labios, el equipo logró dos títulos consecutivos en 2008 y 2009 ¡con un TDi! Sí, con un turbodiésel, porque Seat decidió en 2007 diseñar un coche de carreras impulsado por gasóleo. Y la idea, de nuevo, funcionó.
El quinto y último protagonista de esta prueba tan especial es también el más reciente y resume a la perfección las dos grandes apuestas que la compañía española ha abordado en estos últimos tiempos: el nacimiento de Cupra y la electrificación. Con Xavi Serra al frente del equipo técnico y Jordi Gené como piloto de desarrollo, la nueva marca española impulsó en el 2018 un prototipo innovador que se convirtió en el primer turismo de competición cien por cien eléctrico.
El Cupra León E-Racer es un coche de carreras totalmente distinto de todos los anteriores, fue incluso un modelo adelantado a su tiempo, una verdadera apuesta tecnológica que, aunque supuso algún que otro quebradero de cabeza, una vez afinado dominó las dos temporadas disputadas en 2021 y 2022, primero en el denominado Pure ETCR que posteriormente se convirtió en la Copa FIA de Turismos Eléctricos.
Al volante
Para realizar esta prueba tan especial reunimos los cinco coches en el Circuito de Mora d’Ebre, un trazado corto y sinuoso, pero perfecto para la ocasión. Y para completarla, convencimos a Jordi Gené para que se sumara a la fiesta.

Jordi Gené and Seat Competition / Juanjo Aviñó
El catalán es otros de esos personajes imprescindibles a la hora de escribir la historia de la marca española en competición y su trabajo como piloto de desarrollo ha sido crucial en los proyectos desarrollados tanto en el WTCC como en el certamen de turismos eléctricos. Juntos descubrimos y conducimos, uno tras otro y por orden cronológico, los cinco coches de la comparativa.
SEAT 124-1.800 GRUPO 4
Con él fue realmente comenzó todo. Tras dominar los rallyes de los años 70 en España, este coche marcó un hito histórico en el Montecarlo 77, donde los dos pilotos oficiales de Seat, Antonio Zanini y Salvador Cañellas, terminaron tercero y cuarto frente a la flor y nata del Mundial de la época.

Seat 124-1 Group 4 / Juanjo Aviñó
Esta unidad es la única de las cinco que no es original, ya que los dos coches utilizados entonces (los famosos B-7271-BZ y B-7272-BZ) se vendieron a pilotos privados a finales de los 80 y no se ha vuelto a saber nunca más de ellos. La unidad actual fue desarrollada por Seat Históricos a imagen y semejanza de las auténticas para participar en el Rallye de Montecarlo Histórico de 2017 y conmemorar la gesta lograda 40 años antes en el Principado.

Seat 124-1 Group 4 interior / Juanjo Aviñó
Todo en el coche recuerda a los coches de aquellos tiempos. El sonido del motor, el tacto seco y metálico del cambio… Pero el 124 se conduce con facilidad. Esta unidad, pensada para rallyes de regularidad, no incorpora detalles como la culata de cuatro válvulas por cilindro o el tren trasero específico que sí montaba el modelo original de 1977, pero aún así transmite auténticas sensaciones de coche de carreras.
SEAT IBIZA KIT CAR EVO 2
Fue el más evolucionado y potente de los dos Seat Ibiza kit car desarrollados por la marca española para dominar la categoría F2 del Mundial de Rallyes entre 1996 y 1998 y llegó a encadenar ocho triunfos consecutivos en manos de pilotos como Harry Rovanperä y Oriol Gómez.

Seat Ibiza Kit Car / Juanjo Aviñó

Interior Seat Ibiza kit car / Juanjo Aviñó
Ya había tenido ocasión de conducirlo un año antes y, como entonces, me pareció muy divertido y efectivo. Y aunque ha pasado ya más de un cuarto de siglo desde que firmó sus éxitos deportivos hoy sigue pareciendo un coche actual, con sensaciones muy similares.
SEAT CÓRDOBA WRC EVO 2
Con tracción integral, motor turbo, 300 caballos, diferenciales activos… El Córdoba WRC permitió a Seat dar el salto a la máxima categoría del Mundial de Rallyes en 1998, conquistando tres podios en carreras tan emblemáticas como el Safari, al que precisamente corresponde la unidad probada.

Seat Córdoba wrc / Juanjo Aviñó
Es un Evo 2, incorpora la imagen renovada que el Córdoba de serie estrenó en 1999 y en este caso también incluye una preparación especial adaptada a las exigencias de un rallye tan duro como el africano.

Interior Seat Córdoba WRC / Juanjo Aviñó
Las suspensiones son específicas, las defensas delanteras lo protegen de posibles golpes contra animales y el snorkel protege el motor del agua en vadeos inesperados. En marcha, lo más sorprendente es la sensación que transmiten los diferenciales activos, sobre todo en un trazado lento y sinuoso como el tarraconense.
SEAT LEÓN TDI WTCC
El León TDi acaparó buena parte de los éxitos conseguidos por el fabricante español en el Mundial de Turismos a principios del Siglo XXI. Estrenado en 2007 como sustituto de la versión de gasolina utilizada las dos temporadas anteriores, marcó un auténtico hito tecnológico y conquistó dos títulos absolutos en 2008 y 2009. El interior supone un salto claro con respecto a los tres modelos anteriores.

Seat Leon TDi WTCC / Juanjo Aviñó
El pedalier es el propio de un monoplaza y el puesto de conducción, con la cabeza situada a la altura del montante central, también marca diferencias. El paso por curva es impecable, gira absolutamente plano, sorprende por el poco ruido que hace y también porque su primera velocidad es larguísima.

Interior Seat León TDi WTCC / Juanjo Aviñó
Fue, además, el coche que más emocionó a Jordi. “Me habéis tocado el corazón. Me ha encantado volver a conducirlo, porque está exactamente tal y como lo recordaba”, reconoció tras completar su turno de conducción.
CUPRA LEÓN E-RACER
Es, sencillamente, una auténtica nave espacial, un prototipo espectacular desarrollado íntegramente por Cupra Racing para participar en la Copa FIA de Turismos Eléctricos, certamen que dominó en las dos ediciones disputadas en 2021 y 2022.

Cupra León E-Racer / Juanjo Aviñó
Técnicamente, cuenta con cuatro motores, dos por cada una de las ruedas traseras que entregan 410 caballos de forma continua, pero pueden llegar hasta los 680 de forma puntual, y su batería de 65 kWh está situada lo más centrada y baja posible para equilibrar todo el conjunto.

Cupra León E-Racer interior / Juanjo Aviñó
El resultado es un coche con una aceleración brutal, que el propio Gené recordaba como muy radical. Hay que prestar también atención a parámetros nuevos, como la temperatura de la batería, ya que si supera un nivel determinado, el redimiento cae y es necesario activar un protocolo
