El squash español celebra un nuevo hito con nombre propio: Iván Pérez. El jugador canario conquistó el fin de semana su primer título “grande” al proclamarse campeón del PSA de Andorra, un torneo de categoría Copper (31.5k), después de una semana brillante en la que firmó cuatro victorias ante rivales del Top 50 mundial.
El triunfo de Pérez, que llegaba al Principado como número 79 del ranking de la Professional Squash Association, tiene un valor especial. Apenas una semana antes había caído en semifinales del PSA Challenger (6k) disputado en el mismo escenario, el Centre Esportiu de Ordino, tras un maratoniano duelo de 117 minutos ante su compañero de selección Edmon López. Esa espina fue el combustible que lo impulsó hacia una de las actuaciones más completas de su carrera.
El tinerfeño completó un recorrido de ensueño. En primera ronda, superó con autoridad al inglés Ben Smith (3-0: 11-7, 15-13, 11-8). En segunda, firmó la primera gran sorpresa al eliminar al cabeza de serie número dos, Declan James, 24º del mundo, en apenas media hora (3-0: 11-2, 11-6, 11-8). Los cuartos de final lo enfrentaron a su compañero de academia, el argentino Leandro Romiglio, ante quien se repuso tras un inicio adverso (3-1: 4-11, 11-2, 11-9, 11-2). En semifinales, se midió al inglés Patrick Rooney, ex top-20 mundial, en un durísimo partido a cinco juegos y 81 minutos que certificó su pase a la final (3-2: 11-7, 10-12, 11-7, 9-11, 11-6).
Ya en la final, Pérez dio el golpe definitivo. Frente al gran favorito, el francés Grégoire Marche, número 19 del mundo, el español mantuvo la calma y desplegó un juego agresivo y variado para imponerse por 3-1 (11-9, 3-11, 11-3, 11-8) en 52 minutos. La victoria, además de significar su primer título PSA Copper, lo catapulta diez puestos en el ranking mundial, situándolo por primera vez entre los 60 mejores del planeta.
Iván Pérez posing with the champion trophy / RFES
“Estoy en shock. Nunca había pasado de segunda ronda en un torneo de este nivel. He ido ganando confianza partido a partido y en la final me he sentido muy bien en pista”, confesó el nuevo campeón, aún con el trofeo en la mano.
A sus 27 años, Iván Pérez ya era un nombre habitual en el circuito Challenger, con seis títulos de esa categoría en su palmarés. Pero su victoria en Andorra lo consagra como una de las grandes promesas del squash español y lo acerca al círculo de la élite internacional.
En la cita andorrana también participaron los españoles Iker Pajares, Edmon López y Oriol Sàlvia, que se despidieron en segunda ronda, cuartos y primera fase, respectivamente.
El triunfo de Pérez, trabajado y brillante, marca un punto de inflexión en su trayectoria: de aspirante a contendiente real en el circuito mundial. Y, como él mismo dijo entre sonrisas, “esta vez sí, ha sido la semana perfecta”.
