Adiós al liderato y hola a un nuevo récord. Luis García Fernández tiene las llaves del manicomio. Un milagro contracultural. El secreto de la zaga de acero reside en la partitura mágica del ovetense. El cerrojo de una UD indestructible. 161 días en el cargo -desde el 7 de junio-, catorce jornadas y ocho tantos encajados (lo que deja el coeficiente de 0,57 dianas por pulso en el campeonato liguero).
Con ustedes, la versión italiana de Las Palmas. Invicto de visitante, es el mejor club de Segunda lejos de su estadio con trece puntos -que logró tras la victoria 0-1 en Pucela-.
Además, es el quinto mejor anfitrión. Con 16 dianas a favor, es el décimo en capacidad ofensiva. En las 34 temporadas de la UD en la categoría de plata, ningún entrenador alcanzó el delirante 0,57 -se computa todo el ciclo en el banquillo en una temporada-. El estratega barcelonés García Pimienta acabó con un 0,69 en la 22-23 que terminó con el ascenso por la vía directa de los amarillos -segundo clasificado-.
En la jornada catorce, solo había encajado siete tantos, pero luego terminó con 29 dianas en contra (0,69). Si el bloque de Luis García mantiene el promedio actual, terminaría el campeonato con 24 tantos recibidos. Todo lo que toca el ovetense lo convierte en récord. Un latir indomable que provoca que los amarillos sumen nueve jornadas en zona de privilegio, así como seis porterías a cero ante el Burgos CF (0-0), CD Leganés (0-1), Granada (0-0), Sporting de Gijón (0-0) y Real Valladolid (0-1).
Luis García ya tiene 26 puntos, los mismos que Pimienta en la 22-23 y a tres puntos de los 29 que lucía Paco Herrera en la 14-15 (con once tantos en contra). El técnico barcelonés besó el ascenso en el 21-J en la final del playoff. El tercer estratega que subió en este siglo fue Sergio Kresic en la 99-00 con un promedio de 0,97 goles encajados por partido. En la 14ª jornada, tenían 25 puntos y habían encajado once tantos. El ovetense está en el camino de su primer ascenso a la máxima categoría y de coronarse. Con el vuelo a Primera, tendría garantizada la renovación. El nombre del expreparador del Espanyol ya figura en los despachos de los directores deportivos del ático del balón. El citado club periquito, Mallorca, Osasuna y Sevilla siguen la pista del estratega de moda de Segunda. Y el que mejor defiende.
Si Pimienta se quedó en el 0,69 en la 22-23, Mel (1,25) y el catalán (0,88) tampoco se acercan al 0,57 de Luis García Fernández. En la 20-21 y 19-20, el novelista José Mel Pérez dejó su rigor defensivo en los coeficientes 1,26 y 1,09 respectivamente. Manolo Jiménez (0.85), Herrera (1,38) y Mel (1,42) sufrieron de lo lindo en la 18-19.
Herrera besó la eternidad con un 1,11 en la 14-15. Lobera (1,15) y la dupla Josico-Guerrero (2) saltaron por los aires con el Cordobazo. En la 12-13, Lobera (1,3) encajó 55 tantos en las 42 jornadas para jugar el playoff y ser eliminado en las semifinales por el Almería. Juan Manuel Rodríguez (1,4) en la 11-12 dejó a los amarillos novenos y con 18 puntos por encima del descenso.
El agujero negro de Jémez
Paco Jémez fue destituido en la 10-11 con un coeficiente de 2,03 goles en contra. Llegó de nuevo el bombero Juan Manuel (0,88) y se esquivó la guadaña. Kresic, en la 09-10 en su segundo ciclo, se quedó en 1,18 hasta que llegó su despido para ser relevado por Jémez (diez goles encajados en 10 duelos). Tras el ascenso con Juanito en 2006, fueron años angustia con Juan Manuel (1,14), Vidales (1,16), Juanito (1,7) y de nuevo el técnico grancanario (1,18). Uribe (1,02), Kresic con el ascenso (0,97), García Remón (1,11) o Roque Olsen en la 84-85 con el ascenso también están muy lejos de Luis García (0,84). Es cuestión de números y de esmero. Ha logrado construir la Capilla Sixtina del rigor. Del Dedo de Dios de Agaete al Dedo de Pejiño. Arquitectura fantástica para soñar y volar desde el compromiso. Al récord de ser el primer técnico en encadenar las primeras siete salidas sin perder en 34 años en Segunda, cabe sumar el 0,57.
En Primera, el agujero negro de la retaguardia era kilométrico. Con Luis Carrión y Diego Martínez, llegó el sexto descenso de la historia con 61 dianas en contra en 38 contiendas (1,6). De las tinieblas del martinato al Santo Grial de Covadonga. García patentó la mejor fórmula defensiva de Primera y Segunda. Madrid y Villarreal (doce goles recibidos, diez jornadas) conforman las murallas de acero: 0,83. Lejos del 0,57 de míster récord. Segundo en la tabla, la UD tiene al guardián del manicomio.
Via: The Province – Diario de Las Palmas
