La dana que azotó la Comunitat Valenciana hace un año ha supuesto un antes y un después a la hora de afrontar las emergencias y ha puesto a debate qué hacer con los edificios construidos en zonas inundables. Este miércoles, el Parlament de Catalunya ha aprobado una moción de ERC que por primera vez encarga al Govern un estudio sobre si hay que “expropiar y derribar” edificios en zonas con riesgo de inundación en los municipios de las comarcas del Baix Ebre y el Montsià. Se trata, pues, de construcciones que estén situadas en zonas delicadas -cerca de barrancos, por ejemplo- y que su ubicación suponga un riesgo para las personas en caso de temporal. Las comarcas del sur de Tarragona han sido especialmente castigadas por el mal tiempo en los últimos años.
Este estudio encargado por el Parlament, que deberá incluir una “valoración presupuestaria” y una “cronología de actuaciones” sobre cómo debería proceder la Generalitat, tiene por objetivo “minimizar el riesgo de pérdidas de vidas humanas cuando hay lluvias torrenciales”. La iniciativa también insta a la Generalitat mejorar las ayudas -las autonómicas y las estatales- cuando se producen destrozos.
Image of the plenary session of Parliament this Thursday. / Marta Sierra / ACN
El Govern no es ajeno a esta situación y ya hace algunas semanas que contempla una iniciativa de este tipo. Como explicó EL PERIÓDICO, el ejecutivo socialista analiza cómo hacer viable la expropiación de una decena de viviendas en Alcanar (Montsià) que se encuentran en una zona inundable. Los vecinos afectados, que viven en el curso de un barranco y que podrían convertirse en los primeros desplazados climáticos de Catalunya, llevan años reclamando una solución. Con la moción aprobada este miércoles, el Parlament reclama a la Generalitat que el caso de Alcanar no sea una excepción, sino que se elabore un estudio más amplio y detallado sobre el asunto.
Evitar “daños irreparables”
La medida ha sido ampliamente apoyada por la Cámara catalana con 107 votos a favor (PSC, Junts, ERC, Comuns, la CUP y Aliança), 11 en contra (Vox) y 14 abstenciones (PP). El diputado impulsor, Albert Salvadó (ERC), ha defendido que la “alta recurrencia” de temporales en esa zona exige a las administraciones reaccionar “más rápido y mejor” con el objetivo de que “en episodios futuros la gente no sea tan vulnerable a las inundaciones“. “En cualquier momento podemos lamentar daños irreparables”, ha dicho.
Los republicanos han pactado varias enmiendas con los socialistas, que al fin y al cabo serán los que deberán impulsar este estudio desde la Generalitat. El diputado Joaquim Paladella (PSC) ha argumentado que de lo que se trata es dar “respuestas” a los problemas planteados por los temporales. “Un vecino de Alcanar el otro día me decía: ‘Antes cuando venía una gota fría caían 200 o 300 litros de agua en tres o cuatro días. Ahora cae en media hora”, ha relatado. Junts y el PP también han expresado su sintonía con el estudio, aunque los populares han dicho que preferirían que el Govern, en lugar de “expropiar”, hiciera “adquisiciones negociadas” con las personas afectadas.
Hemos confundido el derecho a construir con el derecho a construir en cualquier parte
La CUP ha secundado la moción, pero ha recordado que hay otra cuestión a abordar: qué hacer con aquellas actividades económicas y de ocio que hay en las mismas zonas inundables, como por ejemplo los cámpings. Este es un tema que el Govern también ha abierto, pero para el que queda un largo camino por recorrer. “Todo proviene de una mala planificación urbanística de un pasado en el que todo valía”, ha dicho Dani Cornellà. “Hemos confundido el derecho a construir con el derecho a construir en cualquier parte”, ha coincidido el diputado de los Comuns Lluís Mijoler.
¿Un “exceso” de alertas?
Que las danas han impactado en el debate público también lo demuestra que en el Parlament son recurrentes las mociones sobre este asunto. Este jueves por la mañana también se ha aprobado una iniciativa, en este caso a instancias de Junts, por la que se reclama al Govern que revise los protocolos del sistema de alertas a móviles para “garantizar una mejor anticipación y coordinación con los servicios meteorológicos y de emergencias locales, buscando un equilibrio entre el exceso y el defecto“.
Esta iniciativa ha abierto el debate de si existe un cierto abuso por parte de la Generalitat a la hora de enviar las ES-Alert a los móviles de los ciudadanos. La última vez que el Govern hizo uso de este sistema fue, precisamente, este miércoles para avisar de intensas lluvias este mismo jueves. La petición de que se revisen los protocolos ha tenido un apoyo unánime de la Cámara.
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