El propietario del restaurante El Ventorro confirmó en su declaración ante la jueza de la dana del pasado 21 de noviembre que la comida entre Mazón y Vilaplana acabó a las 17 horas pero que siguieron de tertulia hasta un momento que ubicó entre las 18.30 o 19 horas, según la transcripción de su declaración que ha sido notificada hoy a las partes.
Romero comenzó, como es habitual en los interrogatorios, contestando a la jueza, Nuria Ruiz Tobarra. . El restaurador confirmó que la reserva se hizo dos o tres días antes desde la Generalitat, aunque no recordaba por parte de quién. Confirmó que el 29 de octubre “primero llegó el señor Mazón al restaurante y unos 10 o 15 minutos después, llegó la señora Vilaplana”. La hora de llegada del entonces presidente de la Generalitat Romero la ubicó entre las 14.15, 14.20,14:30 horas. “Llegó solo a la comida, entró solo, no entró nadie con él, ninguna persona“. Un detalle que recordaba porque “la entrada [al restaurante] It is very small, and if someone comes in you immediately see them. Normally he has always entered alone. He did not enter with a bodyguard. Nor did anyone enter after him saying they were from his escort service nor did he eat in the dining room or any other part of the restaurant.”
En esos primeros momentos, sirvió al presidente de la Generalitat “agua y unas papas o unas aceitunas. Subió directamente a la sala que tenía reservada, no estuvo en la parte de abajo. En la sala estaba él solo hasta que llegó Maribel Vilaplana. Cuando ella llegó, una empleada le acompaño a la planta de arriba” a la que “se accede por una escalerita”. Después subió el propietario del restaurante para tomarles nota de la comida. “Serían las 15 horas”.
Romero aclaró que “la sala en la que estaban [Mazón y Vilaplana] It is not 100% closed, it does not have a doorso people passing by in the hallway can see the room.”
Fue el mismo propietario del Ventorro el que se encargó de servir a ambos comensales los platos que degustaron. “Cuando más veces entré fue al inicio del servicio, de 15h a 15.10 horas a 16.15-16.30 h. Una hora y media, más o menos, es normalmente el servicio de una mesa, aproximadamente”. Romero explicó que “al inicio estás atendiendo más pendiente y luego ya se va relajando. Aunque siempre estás pendiente porque siempre falta a lo mejor un café de repetición, un agua, cualquier cosa, o simplemente que se sientan atendidos”.
Y añadió que “la última vez que entró seguro, seguro que era más tarde de las 17h. Lo vas espaciando, pero siempre estás pendiente. Cuando las mesas han acabado, se suele entrar cada 10-15 minutos, como muy largo. La comida pudo acabar a las 17 horas o 16:45 horas. Pero es un cálculo por encima, de lo que son los tiempos de las mesas”.
A partir de ese momento la tertulia entre Mazón y Vilaplana continuó. Algo que no es extraño en el Ventorro. “Es muy común en muchas mesas que se hagan las 18.30, las 19 horas, porque están de tertulia, no es cuestión de consumos, es porque están a gusto o están con sus cosas. No hubo nada extraño en la duración de la comida”.
Desde que acabaron de comer Mazón y Vilaplana el propietario del restaurante confirmó “fui entrando cada 10-15 minutos para que se sintieran atendidos, según iba acabando sus tareas, lo que suele hacer todos los días: acabar de cerrar la caja, repasar botelleros a ver si los chicos lo han llenado, ver la compra para el día siguiente, todas esas tareas que según vas acabando, vas haciendo”.
Alfredo Romero también confirmó que tanto Mazón como Vilaplana abandonaron el local entre las 18.30 y las 19 horas, como muy tarde, explicó.
La jueza de la dana, Nuria Ruiz Tobarra, magistrada titular del Tribunal de Instancia 3 de Catarroja ha dictado un auto, notificado hoy a las partes, en el que deniega por ahora volver a citar a declarar como testigo a Maribel Vilaplana, la periodista que comió con el entonces presidente de la Generalitat el 29 de octubre de 2024, como había solicitado la acusación popular que ejerce el partido Ciudadanos y el abogado de Algemesí, Ximo esteve, el que logró con sus recursos que la Audiencia de València autorizara la citación de la también consultora de comunicación. Ambas acusaciones solicitaron que la periodista volviera a comparecer ante las evidentes contradicciones entre su declaración y la del propietario del restaurante El Ventorro. La información de la salida del coche de Vilaplana del aparcamiento de la Plaza de Tetuán, a las 19.51 horas del 29 de octubre, una hora después, o más, de la salida de ambos del restaurante de la calle Bonaire. Y también tras la información adelantada por Levante-EMV de que fue Vilaplana la que acercó en coche a Mazón al entorno del Palau de la Generalitat.
Antes debe comparecer el equipo de Presidencia
La jueza considera que “antes debe recibir declaración a otros testigos pertenecientes al equipo de Presidencia de la Generalitat“, de los por ahora solo ha declarado el jefe de gabinete de Carlos Mazón, expresidente de la Generalitat. También rechaza la petición de Ciudadanos de que se investigue a la citada testigo por un delito de falso testimonio porque, como establece el Tribunal Supremo, para ello es necesario “contar con el dato previo de una verdad procesalmente establecida, lo que solo podrá hacerse en sentencia o en auto de sobreseimiento firme”.
En cualquier caso, la instructora deja abierta la posibilidad de recibir declaración ya nuevamente a la periodista si ésta manifestara públicamente o ante el propio juzgado su voluntad de hacerlo nuevamente.
Pregunta a Pradas si quiere volver a declarar
Por otro lado, ante la solicitud de la acusación popular que ejerce Podemos, de incorporar a la causa el vídeo de la entrevista con la exconsellera de Justicia e Interior investigada en esta causa, que se emitirá por el programa Salvados de La Sexta el próximo domingo, 30 de noviembre, la magistrada ha acordado requerir a su defensa para que manifieste en el plazo de un día si desea volver a declarar en sede judicial. Solo si su respuesta es afirmativa se requeriría a la empresa de comunicación Atresmedia la aportación del programa de televisión.
En este sentido, la juez recuerda que cualquier declaración de un investigado, para que pueda tener “efecto en el proceso”, ha de efectuarse con la “oportuna asistencia letrada y en el seno de este procedimiento”, pues se trata de “una garantía para la propia investigada”.
Subscribe to continue reading
